
Es hora de decir “hola” a los Elohim: “¡Hola!”
Eso es el Contacto. Es simplemente decir “hola”. No es complicado. No hay necesidad de pensamientos complicados.
Simplemente: “¡Hola! Estoy aquí, a su servicio, difundiendo su amor, recibiendo su amor, siendo amor”. Eso es todo.
……
¿Te acuerdas del Mensaje? El poder de un solo cerebro, de un solo ser, es enorme. Pero el poder de muchos cerebros juntos es infinito. Y de eso se trata precisamente el Contacto. Es como una lluvia de amor que viene de los seres humanos de toda la Tierra.
Y si prestas atención, a cambio te llegará una lluvia de amor desde el cielo.
Vivimos en una época fantástica. Incluso podríamos decir que ya hemos entrado en la Singularidad. La cantidad de descubrimientos que se hacen cada día es increíble. Si sigues las noticias, sobre todo las científicas, ya sea en Internet o en cualquier otro sitio, te darás cuenta de que es alucinante. Sobre todo en los países que dan prioridad a la ciencia.
Hay un país en particular. Aunque casi todos los países en la Tierra dan prioridad a Mammón, el dios del dinero, al capitalismo, al dinero, al poder y al ejército… hay un país que da prioridad a la ciencia. Y tienes suerte, porque está en Asia.
China.
China está generando ahora una cantidad increíble de descubrimientos científicos. Antes era Estados Unidos. Hoy en día, Estados Unidos parece un enano en comparación. El año pasado, China registró diez veces más patentes científicas que Estados Unidos. Diez veces más.
Estados Unidos invierte en armas. Sus trenes siguen pareciendo trenes del Oeste Salvaje. Casi como trenes de vapor. «Chu-chu… chu-chu…». Las estaciones de tren de Estados Unidos parecen sacadas del siglo pasado. No… de hace dos siglos.
China acaba de probar un nuevo tren que va tan rápido como un avión, gracias a la levitación magnética. Y eso que hace poco nos sentíamos tan orgullosos de los trenes que iban a 300 o 400 km/h. El nuevo tren chino va a 700 km/h. La misma velocidad que muchos aviones. ¡Un tren!
Y pasa lo mismo en todos los campos: medicina, astronomía, genética, todo.
Así que hoy podemos decir que China se ha convertido en una de las mayores esperanzas de la humanidad, mientras que otros países siguen aferrándose al poder militar. Son países del Tercer Mundo. Fíjate en las calles de Los Ángeles, Nueva York, Washington… Están llenas de personas sin hogar.
¿China? No. Todo el mundo tiene qué comer. Todo el mundo tiene un sitio donde dormir. Esto está pasando ahora mismo.
Y el nivel de la investigación… Nos estamos acercando a la Singularidad. Lo que significa que, gracias a la ciencia, lo estamos descubriendo todo. Esta semana me ha emocionado un nuevo descubrimiento. Una noticia fantástica. Ningún medio de comunicación lo ha mencionado. Y, sin embargo, respalda totalmente lo que enseñamos. Es absolutamente increíble.
Un neurocientífico, es decir, alguien que estudia el cerebro, se encontró, para su increíble sorpresa, con un hombre que llevaba una vida totalmente normal. Una familia. Un trabajo. Todo perfectamente normal. Entonces le hicieron una resonancia magnética. No tenía cerebro. No tenía cerebro. Nada. Ni siquiera un poquito. Solo líquido. Y, sin embargo, lleva una vida perfectamente normal.
¿Qué te he estado enseñando? Que las neuronas más importantes están en el corazón. No en la cabeza. La cabeza no sirve para nada. Es como el disco duro de tu ordenador. Almacena recuerdos. El pasado. Pero este hombre afortunado, que no tiene cerebro, vive continuamente en meditación. Sin agitación emocional. Sin reacciones innecesarias. Desapego. Un auténtico Buda. Y un hombre feliz.
¡Así que espero que algún día sea posible simplemente quitarse el cerebro! Ahora tenemos pruebas científicas de que no necesitamos un cerebro.
¡Wow!
Por primera vez, han descubierto a un hombre que lleva una vida totalmente normal… sin cerebro.
Respira profundamente. No pienses. Siente. Siente que quizá esto [la cabeza]… …no es lo esencial. Esto [el corazón] es lo importante: el Amor. El amor viene de las neuronas del corazón. La supraconsciencia está en el corazón, no en el cerebro. Y todos la tenemos. Pero cuando nos obligamos a pensar, dejamos de usar el corazón. Cuando difundimos amor, el amor de los Elohim, usamos el corazón.
Así que, cuando quieras expresar tu amor a los Elohim durante el Contacto del domingo… no pienses en los Elohim. Siente a los Elohim. Siéntelos. Ellos te sienten a ti. No piensan en ti. Los Elohim son como niños pequeños, siempre jugando. No son nada serios. Cuando estaba con ellos, me sentía como si estuviera en una guardería. Siempre bromeando. Saltando. Jugando. Bailando. No son dioses solemnes. Y nos crearon a su imagen. Así que somos iguales.
Antes, cuando decía esto, nadie me hacía caso. Pero ahora hemos encontrado a este hombre que no tiene cerebro. No tiene ninguna discapacidad. No tiene ningún problema mental. Conduce su coche. Va a trabajar. Cuida de su familia… sin tener cerebro.
Así que deja de usar esto [la cabeza]… y empieza a usar esto. El corazón. Y eso es exactamente lo que practicas cada día. La Academia de la Felicidad estará disponible muy pronto. ¿Qué es la Academia de la Felicidad? Entrenar el corazón. A través de la meditación. A través del ser. A través de conocer gente nueva. ¿Quién eres? “Ah, soy profesor”. “Soy ingeniero”. La verdadera pregunta no es: “¿Quién eres?”. La verdadera pregunta es: “¿Eres?”.
Esta semana hemos visto una película fantástica. Se la recomiendo a todos. Se titula “Indiferencia” o “el Profesor”. No es nueva. Quizás tenga unos diez años. ¿Quince? Describe a la perfección el problema de la humanidad. Donde no hay nadie. La gente vive sus vidas… Ocho mil millones de personas en la Tierra. ¡Ocho mil millones! Viven. Pero, ¿qué es vivir? Despertar. Ir al trabajo. Volver a casa. Dormir. Son como sonámbulos. Esa es una palabra preciosa: viven… pero no existen. La parte más bonita de la película muestra a gente viviendo codo con codo en lo que en Naha describo como “gallineros”… o jaulas de conejos. Ves autopistas llenas de coches. Todo el mundo va a algún sitio. Pero en realidad… no van a ninguna parte. Son como robots. Viven… pero nadie está ahí.
Por eso, cuando me encuentro con gente, no pregunto: “¿Cómo estás?”, sino: “¿Estás ahí?”. ¿Hay alguien ahí? ¿Hay alguien mirándote?
En la película sale un profesor. Sus alumnos nunca lo miran. No le hacen caso. Para ellos, es como si no existiera. Luego vuelve a su departamento. Su mujer está viendo la television… o mirando el celular. Ni siquiera le echa un vistazo. Está completamente solo. Toda la gente del mundo… vive, pero no existe. Para existir, necesitas a alguien que te sonría. Ojos que te miren a los tuyos. Alguien que respire contigo. Una mano que toque la tuya.
Yo estoy aquí. Tú estás aquí. Estamos aquí. Eso es lo que necesitan los seres humanos.
Y este hombre está tan desesperado que todos los días, cuando acaba el colegio, se va a la entrada. Hay una valla, que para mí es la parte más bonita de la película. Ya sabes, una valla de alambre, como las que rodean los gallineros. Se agarra a ella con un dedo y se queda ahí un buen rato. Entonces, un día, llega un profesor que se ha dado cuenta de lo que pasa. Se pone delante de él. No dice nada. Simplemente le mira a los ojos. El hombre se queda tan sorprendido que le pregunta: “¿Me ves?”, “¿Me ves?”. “Sí. Te veo”. Y eso le cambió la vida. Por fin, alguien le había visto. “¿Me ves?”. “Te veo”.
Es tan sencillo. No hace falta usar el cerebro. No hace falta pensar. Te veo. Tú me ves. Nos convertimos en Uno. De repente, empiezo a existir porque me veo reflejado en tus ojos. Te recomiendo que veas esta película. La puedes encontrar en Internet. De nuevo, el título es “Indiferencia” o “El Profesor”, que forma parte de las enseñanzas de Buda: no apegarse. Desapego.
Miras la vida y sientes.
¿Estás vivo?
¿Estás vivo?
¿Existes?
¿Puedes verme?
“Puedo verte”.
Y por eso venimos a las reuniones de los domingos por la mañana: para vernos unos a otros. Para sentirnos unos a otros. Para sentir que existimos. Y los Elohim te están mirando. Te sienten.
Te están enviando un mensaje que dice: “Te vemos”. ¿Nos ves? ¿Ves a los Elohim? Solo tienes que mirar hacia arriba y decir: “Wow”. ¿Te acuerdas de la oración? “Elohim, sé que están allí en alguna parte. No puedo verlos, pero los siento”. ¿Lo recuerdas del libro? Es muy importante rezar esta oración todos los días para mantener la conexión.
Me gusta el inglés. Hay una expresión que describe hermosamente algo que no requiere pensar porque simplemente es. Dicen: “It’s a no-brainer”. El inglés es fantástico. “It’s a no-brainer”. Significa que no necesitas pensar en ello. Está claro.
Así que deja de usar la cabeza. Y usa el corazón.
Gracias.
La película completa: https://www.youtube.com/watch?v=hJp_51aKJs0


