
Nos guía el amor de los Elohim. Pero la vida está llena de retos. El mayor reto es levantarte de la cama por la mañana. El mayor reto. Es tan cómodo no hacer nada, no arriesgar nada… pero entonces no tienes vida. Así que, para tener una vida, tenemos que levantarnos de la cama y arriesgarnos.
El mayor riesgo es no arriesgarse.
A mucha gente le da miedo un tifón, un terremoto, y prefiere quedarse en la cama. Pero cuando hay terremotos, uno de los sitios más peligrosos es precisamente la cama. Los terremotos nunca matan a nadie. Lo que mata es que se caiga una casa. Un terremoto, eso es divertido. Recuerdo que estaba con François-Yves en Tako cuando hubo un terremoto; estábamos en el jardín y todo se movía… es divertido.
Me lo pasé genial, todavía lo recuerdo como si fuera ayer… ¿cuántos años han pasado, 16, 17? Estábamos delante de mi pequeño estanque, donde tenía un montón de peces koi, y formamos un pequeño círculo, bailando con el movimiento. Y el oequeño estanque se elevaba. Y pude ver… peces volando. Ah, Maitreya, él vio OVNI’s, vio extraterrestres… ¡Yo vi peces volando! Tú ves OVNI’s, te encuentras con extraterrestres, ¡y ahora peces volando! Inolvidable.
Y nos reíamos y disfrutábamos del movimiento. La única inquietud —ni siquiera miedo, solo un poco de inquietud— era si la casa se caería o no. Pero la casa era sólida. Solo unas cuantas grietas y nada de problema. ¡Qué buen recuerdo!
Mi primera experiencia con un terremoto fue en Tokio, en mi primer viaje a Japón. Recuerdo que estaba en un hotel alto, en la piso 30, y fue la primera vez que sentí cómo se movía un edificio; eso es muy interesante. Que el edificio se moviera, no me preocupaba, porque si se derrumba, ya sé lo que me espera después. Pero había cinco o seis edificios y todos se movían igual. ¡Qué experiencia! Aunque disfruté más del jardín con François-Yves y las peces voladores.
Lo que quería explicarte es que… si te arriesgas, eso puede salvarte la vida. La gente tiene mucho miedo. Lo que hacen, sobre todo en Europa, en Italia, cuando hay un terremoto, es correr hacia la iglesia. Todo el mundo corre a la iglesia. Y la iglesia es donde muere más gente. La iglesia mata a diez veces más personas que si te quedas fuera, porque se derrumba. Y si estás dentro, mueres. Si estás en el jardín mirando a los koi, no hay problema.
Así que la vida es arriesgarse.
Hace poco vi una entrevista con el hombre más rico del mundo, Elon Musk. Dijo: “Arriésgate. ¿Quieres hacerte rico? Arriésgate”. Lewis Hamilton, mi piloto favorito de Fórmula 1, les dice a los jóvenes pilotos: “¿Quieren ganar carreras? Arriésgense. Si no se arriesgan, acabarán los últimos”.
Así que arriesgarse es vivir de verdad. En el deporte, en la vida, en el amor.
He conocido a muchísimas chicas y chicos que no quieren empezar una historia de amor con nadie porque tienen miedo de que, si se acaba, vayan a sufrir. A veces me dicen: “Maitreya, me encantaría tener pareja, pero me da miedo que algún día ella me deje y yo sufra”. Y yo les digo: “Quédate solo en tu habitación y llora para siempre”. ¡Arriésgate! ¿Qué tienes que perder? ¡Nada! Si te acercas a una chica guapa o a un chico guapo, puede que la relación se acabe algún día… y eso es aún más emocionante, porque puedes empezar otra, y otra, y otra más. Existe esa creencia tonta de que solo puedes tener un amor en la vida.
Cada historia de amor —y a nosotros nos encanta el amor— implica arriesgarse.
Si vienes conmigo, te unirás al Movimiento Raeliano con un gurú peligroso que te lavará el cerebro. Mucha gente quiere unirse, pero tiene miedo: miedo de que les lave el cerebro. Pronto será nuestra Academia de la Felicidad; estoy pensando en subirme al escenario con un cubo enorme y jabón. ¡Bienvenidos a la Academia del Lavado de Cerebro! Es muy gracioso, ese miedo. Tendríamos cien veces más miembros si no existiera el miedo.
¿Quieres tener una vida maravillosa? Arriésgate. Arriésgate con todo —con la conciencia, con la supraconsciencia—, pero recuerda: el mayor riesgo es no arriesgarse en absoluto.
¿Es posible que Maitreya simplemente esté mintiendo? ¿Que todo sea solo imaginación, que los Elohim nunca vayan a venir? Es posible. Pero estamos preparados y construiremos la Embajada. Y todos los que dicen —oh, es solo imaginación— se arrepentirán de no haber formado parte de ello.
Seguir a Buda, a Jesús y a Maitreya es arriesgarse. Ah, ¿el riesgo de que no sea verdad? Es posible. Pero tú estás aquí. Tú eliges: igual que puedes elegir tener novia o novio, te arriesgas. O te quedas en la cama. Y quedarte en la cama toda la vida es muy aburrido.
Bueno, pues… ¡bienvenidos a la acción!

